Operación Share A Lunker

Cuando el 26 de noviembre de 1986, Mark Stevenson, guía de pesca de Lake Fork, capturó una hembra de 17.67 lbs, sabía que podía hacer algo mejor que retornarla imediatamente a su medio. Bautizada como Ethel, sería primer bass en ingresar en el programa Share a Lone Star Lunker en el año 1986. ¿Puede un gran bass cambiar el destino?. Aunque el estado de Texas había comenzado sus programas de introducción y repoblación con Micropterus salmoides floridanus a principios de los años 70, importando los mejores ejemplares de Florida, Cuba y California, a partir de ese preciso instante todo iba a ser diferente.

Texas Parks and Wildlife ShareLunker Program

Lo que en un inicio se denominó Operation Share a Lunker – aunque pretendió llamarse ‘ Wanted Dead or Alive ‘ – es en la actualidad el Toyota ShareLunker Program (aunque previamente fué esponsorizado por Budweiser). Durante el periodo comprendido entre el 1 de octubre y el 30 de abril, los pescadores que capturan legalmente un bass de 13 libras de peso o superior en aguas tejanas, tienen la oportunidad de donarlo al Departamento de Parques y Vida Salvaje de Texas. El bass, siempre de la subespecie de Florida, debe estar vivo en buenas condiciones y será recogido en un plazo no superior a 12 horas por un operario del TPWD. El objetivo es mejorar el tamaño, crecimiento y la genética de los black bass de las aguas públicas del estado de la estrella solitaria.

Tildado de estúpido por algunos en sus comienzos, el Proyecto Lunker se ha convertido en todo un éxito: los pescadores recibirán a cambio de una réplica en fibra y saben que el proceso revertirá en una mejora de la calidad de pesca. Con mas de 450 entradas hasta la fecha, el Programa ShareLunker contempla que el gran bass pueda ser retornado de nuevo al lugar donde fué capturado, una vez haya cumplido su misión de aparearse con machos floridanus pura raza en el Texas Freshwater Fisheries Center, en Athens. De hecho, algunos de estos basses de pedigri selecto son famosos por haber entrado en la Operación Lunker ¡hasta 3 años consecutivos!.

Cuando la megabass Ethel ‘ el mayor bass en cautividad ‘, murió en 1994 a los 19 años de edad, no solo había servido de combustible para la imaginación de los pescadores de basses gigantes, sino que se había convertido en una megaestrella tras haber sido donada al acuario de Bass pro Shops en Spingflield y su excepcional genética pervive hoy en miles de basses que nadan por aguas tejanas, donde la talla media de las capturas se ha incrementado en mas de 15 pulgadas de longitud y 2 libras de peso. Así que haciendo gala del lema » Everything is Big in Texas «, he aquí otro serio contendiente en la carrera por el récord del mundo de bass.

Video Sharelunker Nº 400

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Tubos de Vinilo Gigantes

Historia de los Tubos de Vinilo para el Bass

¡ Hace mas de 30 años que Bobby Garland diseñó el primer tubo de vinilo: el Gizit !. Pocos señuelos han conmocionado tanto el mundo de la pesca del bass desde su aparición. Los primeros tubos tenían un tamaño de unas 3 pulgadas como señuelo finnese para emplear con líneas ligeras. El maestro Guido Hibdon mostró al planeta la capacidad de estos cebos para capturar basses difíciles o presionados. El descenso errático del tubo al sumergirse era capaz de desencadenar casi milagrosamente picadas de basses apáticos. Posteriormente, Denny Brauer, con su victoria en el Classic de 1998, abanderó el flipping con tubos de vinilo algo mayores (4″) montados al estilo ‘Texas’, en las densas coberturas donde los basses estaban acostumbrados a ver jigs y señuelos similares.

largemouth bass

La savia nueva llegó con los tubos de vinilo de tamaño gigante. Bill Siemantell desveló el secreto: el Lindy Tiger Tube (ya descatalogado), un tubo de vinilo sobredimensionado de 6″ – 7″ de longitud y perfectamente balanceado, era el responsable de muchas de sus increíbles capturas de enormes basses en los lagos californianos. Siguiendo la filosofía de «a cebo grande, bass grande«, el pescador profesional, Ish Monroe trituró las balanzas en el evento de las Elite Series celebrado en Lake Amistad la primavera pasada. Con el Canyon Pastics Tora Tube logró capturar varios super basses en dicho concurso, incluyendo basses de 8 y 9 libras, alguno de ellos pescado delante de las cámaras de televisión, además de peces de entre 12 a 14 lbs que atacaron el ofrecimiento y lograron escapar.

Técnicas y Equipo para los Tubos de Vinilo

La técnica de Ishama no tenía nada de especial: lanzar el gran tubo de plástico al nido y esperar a que mamá bass, inicialmente reacia a morderlo, se lo pensara 2 veces y terminara por tratarlo de eliminar. Los tubos gigantes no están hechos para equipos ligeros ni para tentar a basses pequeños. El nombre del juego son gruesas líneas de flourocarbono y un peso alrededor de las 3/8 oz (variable de acuerdo a las condiciones a afrontar ) que pueden manejarse a la perfección con un equipo de flipping. En zonas con densas coberturas, conviene fijar el peso al señuelo con uno de los diferentes stoppers que se encuentran en el mercado al estilo ‘Florida’. Un detalle importante es no atravesar el tubo completamente con un gran anzuelo en ‘G’ de abertura ancha. Hay demasiado vinilo que atravesar y perderás parte de las picadas: es preferible clavar el anzuelo levemente en el lateral del tubo.

En realidad, los tubos de vinilo gigante, no són unicamente señuelos para pescar a bass visto o en los nidos. Se trata de potentes y versátiles armas útiles en variedad de circunstancias. Cuando se pretende imitar una gran pez presa, un swimbait es el señuelo a elegir; pero en muchas masas de agua los basses prefieren alimentarse de pequeños peces pasto, como alburnos. Un gran tubo de vinilo es una eficaz imitación de estos bálamos de minitallas, tan válida como un spinnerbait bien seleccionada y mucho mejor que un crankbait o un swimbait. Además, permite trabajar en diferentes capas de la columna de agua con lances pendulares como harías con un swimbait blando montado con cabeza de jig, ser trabajado sobre lechos de hierbas sumergidas, recuperado en dientes de sierra con diferentes cadencias o explotar al máximo su potencial durante la caída o en el ‘deadsticking’. La acción que exhiben los grandes tubos con montura de jig depende de cómo esté el jig montado. En definitiva, todo un mundo por descubrir y lo que es seguro: una presentación completamente diferente a la que estarán empleando la mayoría de pescadores y a la que los grandes basses no están condicionados.

No olvides el lema de Ishama: << Big Fish, Big Rod, Big Line, Big Tube >>.